Que se entienda cada palabra desde la última fila
Paneles acústicos para auditorios, teatros, salones de actos y salas de conferencias: controlar la reverberación para que se entienda la palabra desde la última fila, en gama ignífuga 100 % con 26 colores.
Un salón de actos se construye para hablar y para escuchar. Si el público pierde el hilo a la tercera frase, el problema casi nunca es el micrófono ni el altavoz: es la sala, que devuelve cada sílaba con retraso y la pisa con la siguiente.
Cómo se nota que tu sala tiene un problema acústico
- Das una palmada en el escenario y el eco tarda en apagarse
- El ponente repite las frases porque desde atrás le piden que hable más alto
- El técnico sube el volumen y se entiende peor, no mejor
- Las conferencias largas cansan y la gente se va con dolor de cabeza
- En los conciertos todo suena embarullado, sin definición
En este orden, porque cada paso depende del anterior
1. La pared del fondo
Es la pared opuesta al escenario y la que más daño hace: devuelve el sonido hacia el escenario con el retraso justo para que se oiga como un eco. Paneles gruesos a lo largo de esa pared, a la altura de las cabezas, es lo primero y lo que más se nota.
2. Las paredes laterales en la mitad trasera
Las paredes enfrentadas se pasan el sonido la una a la otra. Alternar paneles y hueco en la mitad trasera de los dos laterales corta ese efecto sin apagar la sala del todo: una sala de conferencias tiene que seguir sonando viva.
3. Los graves, si hay música
Cuando la sala también acoge conciertos o teatro con música, las esquinas acumulan graves que lo embarran todo. Ahí van las trampas de graves. Para una sala solo de palabra, este paso se puede dejar para más adelante.
El techo, en salas altas, se valora caso por caso: a veces una hilera de paneles sobre las últimas filas resuelve más que llenar las paredes.
Combinación recomendada
Para un salón de actos de 100 a 150 plazas
Lo que buscamos en una sala de palabra es un tiempo de reverberación en torno a un segundo: lo bastante bajo para entender, lo bastante alto para que la voz no muera. Para una sala de 100 a 150 plazas, una combinación de este tipo suele dejar la sala en ese punto. Los precios de la tabla son los de la gama estándar; en salas con público va la gama ignífuga 100 %, que cuesta el doble, y la cantidad exacta la ajustamos con las medidas y unas fotos de tu sala.
| Modelo | Unidades | Importe sin IVA |
|---|---|---|
| Bye Bye Eco MAX | 12 | 896,04 € |
| Bye Bye Eco | 8 | 398,40 € |
| Bye Bye Bass | 4 | 398 € |
| Total orientativo | 1692,44 € |
Gama estándar, precios sin IVA, con precio de pack donde aplica. El IVA y el envío se añaden en el carrito. Pedir presupuesto para mi sala →
Lo que nos preguntan siempre
¿Hay que hacer obra?
No. Los paneles se cuelgan de la pared o del techo con el sistema de fijación que corresponda a cada soporte; un salón de actos se instala en uno o dos días y la sala se puede usar al terminar.
¿Cumplen la normativa de pública concurrencia?
Para salas con público servimos la gama ignífuga 100 %: núcleo de lana de roca, tejido ignífugo y bastidor con tratamiento retardante, cada material con su documentación. La clase que exige el local la fija el técnico que firma; nosotros entregamos los documentos para que decida.
¿Sirve la misma sala para conferencias y para música?
Sí, con una condición: no apagarla del todo. Una sala de palabra pide un tiempo de reverberación en torno a un segundo; la música admite algo más. El estudio previo con las medidas de la sala decide cuántos paneles y dónde, para que las dos cosas funcionen.
¿Y si las paredes son curvas o tienen vigas?
Se adapta la distribución: paneles más pequeños entre vigas, hileras discontinuas en paredes curvas o paneles con ruedas donde no se puede taladrar. Con las fotos de la sala te decimos qué combinación encaja.
Los modelos
Del catálogoGuía relacionada: Paneles acústicos ignífugos: lo que exige la normativa en locales de pública concurrencia
¿Tienes una sala que tratar?
Cuéntanos tu caso y te proponemos los modelos, las cantidades y el precio para tu espacio.